Harta, cansada, estresada y con mi mente caminando más rápido que mis pies, me encontré al tipo que me va a enseñar unos redobles muy rudos para batería... Lo vi de lejos, como que me sonrió y le hice señas para que se acercara. El maldito venía con su sonrisita estúpida, y yo, ¿por dónde empezar?... Había estado toda la tarde en la escuela, estaba con el maquillaje todo corrido y había algo de niebla sobre nuestras cabezas, mi glamouroso pelo estaba frizzeándose,Le pregunté algunas cosas mientras veía su cara de loco, y pues no quedamos en nada para variar, la maldita escuela se ha convertido en un obstáculo en mi vida y en mis planes, .. Vi a algunos indeseables, pero de eso no hablaré.Antes de que me carcomieran las ansias locas me alejé de todos y aquí estoy, en mi pantano oscuro donde concurren mis células negras errantes.... When will the Devil come for me?
I have felt guilty.
Durante muchos años mi idea de la satisfacción me trajo culpabilidad. y la de la felicidad me trajo un sentimiento que aun no logro nombrar, es una mezcla de varios buenos y malos, y el experimentarlo provoca un dolorcillo en el estómago. A veces, en las tardes de cerveza hablo de ello, cuando el ratón se marea y suelta mi lengua. Siempre, desde que tengo memoria, cuando la felicidad me azotaba no venía sola, le acompañaba el miedo de perderla pero no era algo tenue, más bien era del mismo tamaño, que la aniquilaba y luego prevalecía. Y ese miedo se quedó alojado en la boca de mi estómago, con el paso de lso años se ha extendido por la tráquea, los pulmones, cada dos o un minuto se escucha por aquí, estoy tan habituada a esto que olvidé que no es normal. ¿Qué iba a decir?
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